Trabajamos para que los niños sean felices

Mediante la educación emocional, los niños aprenden a distinguir sus emociones, a identificarlas, a manejarlas, a expresarlas y a controlarlas. Les ayudamos a construir su identidad, su autoestima, y a tener seguridad en sí mismos.

  • Con la lectura de cuentos sobre inteligencia emocional,  descubren las diferentes emociones y les ponen nombre. A la vez, trabajamos con ellos sus “grandes progresos”: soy mayor y como solo, ya voy al baño, me lavo las manos, etc.
  • Con nuestras marionetas, creamos historias cercanas a las vivencias de los pequeños, como momentos de rabieta, de enfado, de alegría, de sorpresa, etc. para que se sientan identificados y puedan ir desarrollando sus habilidades sociales.
  • Trabajamos la relajación desde los 4 meses. Con los más pequeños, son las propias profesoras las que les dan masajes. Con ello, los bebés toman conciencia de las diferentes partes del cuerpo, sienten las caricias y el cariño de los demás, y aprenden a relajarse.
  • El baúl de las caricias lo hacemos con los más mayores. Tenemos en clase una caja con diferentes utensilios (plumas, plumeros, trapitos, aceites, esponjas…) con los que los niños aprenden a relajarse y toman conciencia del otro cuando dan masajes a sus compañeros. Son momentos de complicidad entre iguales que ayudan a mejorar el clima de la clase y las relaciones sociales.

Nuestro Programa de Aprendizaje Social y Emocional es primordial para la Escuela Infantil El Porvenir, tanto en el aula como en nuestra formación y la metodología que utilizamos para implantarlo, el Aprendizaje Cooperativo.

Consideramos que con paciencia, amor, besos y abrazos, el aprendizaje es más efectivo.


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