Pediculosis

Muchos padres piensan que una infestación por piojos no va a ocurrir nunca en su familia. No es un signo de mala higiene, ni que los niños sean sucios o poco cuidadosos, ya que una higiene meticulosa no previene la infestación. Uno de los primeros síntomas y el más frecuente es el prurito o picor del cuero cabelludo aunque muchos niños están asintomáticos. El prurito puede tardar de 4 a 6 semanas en aparecer tras la primera infestación.

La localización más frecuente son las regiones cerca de la nuca y en la coronilla. Los piojos prefieren el pelo limpio al sucio y el liso al rizado. El piojo muerde y su saliva puede producir una respuesta inmune local que ocasiona el picor o la sensación de que “algo se me mueve en la cabeza”. 

Podremos visualizarlos mejor en mojado que en seco.

La transmisión de la infestación es por contacto directo cabeza-cabeza y mucho menos por fómites (vestidos, peines, sombreros, ropa de la cama, objetos de uso personal) aunque este método de transmisión no es universalmente aceptado.

Si descubrimos liendres o piojos debemos realizar el siguiente tratamiento:

  1. Tratamientos con PERMETRINA (cada proveedor tiene unas características y una manera propia de ser utilizado, leer etiquetado).
  2. Pasar la LIENDRERA, desde raíz a las puntas, con pelo húmedo y limpiando la liendrera con agua caliente cada vez que se pase. Se repetirá todas las veces que sean necesarias. La liendrera deberá ser metálica. Se volverá a repetir esta operación 12-14 horas después de la primera pasada. 
  3. Lavar sabanas, peines, gorros, gomas del pelo, cintas en agua caliente a 60ºC.
  4. Si a la semana de usar el tratamiento sigue teniendo síntomas, volver a mirar y repetir el tratamiento si fuera necesario.
  5. No se recomienda el uso indiscriminado de productos de tratamiento, pues crea resistencias.
  6. Los niños pueden acudir al colegio al día siguiente de haber efectuado el tratamiento, una vez sea verificada la efectividad del mismo por los Papás o Mamás.

Existen también productos REPELENTES; champús, aceite de árbol de té, sprays, vinagres, que bien utilizados pueden ser útiles en la prevención. Recientemente se han creado también  CENTROS ESPECIALIZADOS EN PEDICULOSIS, a los cuales podemos recurrir, en caso de no tener tiempo o no saber cómo gestionar la aparición de estos “bichitos” tan molestos.

 

Sara Jiménez Rodrigo
Enfermera Escolar. Nº Col. 76980.


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